“El todo es más que la suma de las partes” – por Alejandra Rodriguez Suarez

Cuando Víctor me pidió que escribiera un artículo para este blog, lo primero que pensé es que no sabía si iba a estar a la altura de todos los profesionales del baloncesto que habían colaborado con él previamente. Después pensé que un aporte, por pequeño que fuera, desde mi campo, la psicología, ayudaría a entender, quizá mejor si cabe, este deporte, utilizando un punto de vista al que no muchas veces acudimos. Con lo que solamente me queda daros las gracias por haber creído que sería interesante mi opinión…y esperar que os guste.

Mi primer contacto con este deporte se produjo en el instituto. Yo estudié en el Ramiro de Maeztu, el instituto cuna de una de las mejores canteras de España, el Estudiantes. Allí conocí a muchos compañeros, que con el tiempo se convirtieron en grandes amigos, y que me “pegaron” su amor por este deporte. Uno de los primeros partidos al que me llevaron fue un partido contra el Real Madrid. El derbi. Como locales. El partido más esperado de toda la temporada. El “Estu” ganó al Madrid en la prórroga, después de que Pancho Jasen metiera un triple en el último segundo para forzarla, con Dani Clark anotando otro para sellar la victoria. Con Popovic, Suárez y Caner-Medley excelsos. Con Granger y Oliver dirigiendo y marcando el tempo del partido. Con ayuda siempre de Germán Gabriel y Chris Lofton. Con Driesen, Beirán y Nguema aportando desde el banquillo. En definitiva, siendo un verdadero equipo.

Y es de eso de lo que os voy a hablar hoy. De ser un equipo. Ese partido me marcó tanto, que desde ese momento supe que quería, en algún momento de mi vida, llegar a formar parte de este mundo. Poder ayudar a que cualquier equipo compitiera de esa forma. Ayudándose unos a otros. Ayudando al compañero aunque eso me perjudique a nivel personal. Aprendiendo que “el todo es más que la suma de las partes”. Siempre.

A principios del siglo XX, en Alemania, un grupo de psicólogos formaron la llamada Escuela de la Gestalt, y ellos fueron los autores de esta frase, que a menudo utilizamos sin conocerla realmente. Este grupo de psicólogos formularon este enunciado, que se convertiría con el tiempo en uno de los axiomas más utilizados en nuestra vida cotidiana. Todos hemos oído esta frase en multitud de ocasiones, y por ello creo necesario, siempre sin aburriros, que sería interesante conocerla un poco más a fondo.sinergia 1.jpg

Lo que los psicólogos de la Gestalt defendían era que dentro de cada conjunto o grupo, hay diferentes interacciones,
que no son fijas sino que son dinámicas y se van modificando, y que provocan que los elementos que percibimos no sean copias 100% fieles de la realidad. Es decir, las piezas o partes que forman ese todo serían diferentes y se comportarían de otra manera si las percibiéramos dentro de otro conjunto. En relación al baloncesto, podemos interpretar la frase de dos formas diferentes.

La primera de ellas, y quizá la que primero nos viene a la cabeza, hace referencia a la hora de confeccionar el equipo para la temporada siguiente. Durante el verano, en lo primero que piensan los directores deportivos y los entrenadores para fichar, o no, jugadores, es en lo que podrá aportar cada uno de ellos, tanto técnica como tácticamente, para hacer del equipo el más competitivo, el mejor. Cabe pensar que es una buena manera para llevar a cabo la contratación de los jugadores.

El “scouting” es necesario. No cabe duda. Pero, volviendo a nuestra frase, un elemento no se comportará de la misma manera si lo incluimos en otro conjunto. Es decir, no es suficiente observar durante una temporada todos los partidos y entrenamientos de un jugador para saber si será un buen jugador para X equipo. Esto se debe a que, una vez se contrate a ese jugador (“pieza”), es probable que sea visto y se comporte de una forma diferente en ese equipo (“todo”), puesto que el resto de las “piezas” que componen su nuevo “todo” no son las mismas, ni semejantes, a las que había en su anterior “todo”.

scouting-7-728.jpgHay múltiples ejemplos de esta situación: jugadores que rinden mucho menos de lo que rendían en su anterior equipo, jugadores que rinden muy por encima de sus capacidades, jugadores que no consiguen adaptarse,… Por eso creo que sería interesante no solamente fijarse en esos aspectos individuales a la hora de evaluar a un jugador, sino ser capaces de observar y analizar ese “todo” en el que se encuentra.

En segundo lugar, y no por ello menos importante, también podemos interpretar la frase en relación a las situaciones positivas/negativas de cada jugador durante todos los partidos de la temporada. Con esto, me refiero a que deberíamos, como entrenadores, ser capaces de recalcar a nuestros jugadores, sobre todo durante su etapa de formación, ya que es cuando más débiles son psicológicamente, que “el todo es más que la suma de las partes”. Es decir, intentar en la medida de lo posible no hacer análisis demasiado individuales, si no valorar al equipo como un todo, evitando centrarnos en cada una de las partes. Remarcar aquellas acciones que hacen que el equipo sume o reste, pero nunca centrar nuestras conclusiones, las expongamos al grupo o únicamente al cuerpo técnico, en aspectos demasiado individuales, ya sean positivos o negativos.

Esto se debe a que, con esta filosofía a la hora de dirigir a un grupo, estaremos reforzando negativamente[1] la conducta de que un jugador sea capaz de sacrificar sus “números” o sus acciones positivas en favor de que el equipo sea capaz de obtener un beneficio mayor. Es una acción, además, que no debería costarnos un esfuerzo demasiado grande, quizá solamente al principio, a la hora de habituarnos a llevarla a cabo. Y, sin embargo, los beneficios que nos reportarán en el equipo son sin duda alguna mucho mayores que el esfuerzo que nos costará en un primer momento.

Por lo tanto, y para ir acabando, pediría a todos los entrenadores de formación que lean este pequeño artículo que siguieran, o por lo menos escucharan, estos dos consejos.

El primero es que no os creéis expectativas acerca de los nuevos jugadores que tengáis la temporada que viene en vuestra plantilla, ya que probablemente los hayáis visto en un “todo” diferente al que se encuentren al llegar a vuestro equipo, y por lo tanto, su comportamiento en ese nuevo “todo” sea también diferente. Ya os explicaré en otro momento, si hay ocasión, cómo las expectativas que genera un entrenador acerca de un jugador influyen tanto o más que las propias expectativas generadas por él mismo. Así que, por favor, dejad que el/la jugador/a se aclimate al equipo, y no depositéis en él/ella expectativas sin conocer su nueva situación.

Y el segundo es que intentéis durante la pretemporada y los primeros meses de la temporada no destacar ni premiar acciones individuales, sino centrarse en las virtudes y defectos del equipo. Conseguir poner al equipo siempre por delante de las individualidades, tanto durante las buenas acciones como en las malas.

Y sin más, me despido. Muchas gracias a toda la familia de Tiro Libre por darme esta oportunidad y en especial a ti, Víctor.

Alejandra Rodríguez

[1] Se entiende como refuerzo negativo aquel estímulo que provoca que cierta conducta siga produciéndose gracias a eliminación de un evento desagradable.

ficha-blog_alejandra

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Sitio web ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: